Alternativas para relaciones sexuales dolorosas después de la menopausia
Su situación es común entre las mujeres posmenopáusicas. Cambiar la dosis o forma de la terapia hormonal sería suficiente para resolver el problema, aunque el sentir dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) tiene muchas causas y hasta una afección subyacente podría ser la responsable. Debe acudir al médico para que se le realice una evaluación más a fondo.
Tomar la hormona femenina de estrógeno, generalmente, sirve para aliviar aquellos síntomas de la menopausia, como sofocos, sudores nocturnos y sequedad vaginal; aunque el estrógeno ingerido por vía oral podría no ser lo adecuado para aliviar la sequedad vaginal en todas las mujeres. Añadir estrógeno directamente al tejido genital, de manera tópica mediante una crema vaginal, pastilla o anillo, sería más eficaz para usted.
La segunda inquietud que presenta podría requerir un poco más de investigación. Sentir dolor durante las relaciones sexuales puede ser consecuencia de varios problemas y no todos se vinculan a la disminución hormonal propia de las mujeres posmenopáusicas. El tipo de dolor que una mujer siente marca la diferencia al determinar las posibles causas.
Por ejemplo, si el dolor ocurre con la introducción, entonces podría deberse al adelgazamiento e inflamación de las paredes vaginales (vaginitis atrófica). Esta afección normalmente responde a estrógeno tópico. Por otro lado, la causa puede ser una enfermedad que afecta la parte exterior del área genital (la vulva) o abertura de la vagina (vestíbulo). El dolor crónico de la vulva se llama vulvodinia y el del vestíbulo, vestibulodinia. Si el dolor es profundo, las posibles causas podrían ser tensión de los músculos del piso pélvico o problemas del útero, ovarios, vejiga o intestinos.
Conversar con el médico es el primer paso para tratar eficazmente el problema. El médico probablemente le preguntará sobre sus síntomas, inclusive dónde empezó el dolor, en qué lugar exactamente le duele, cómo lo siente y si ocurre siempre que tiene relaciones sexuales o sólo en ciertas ocasiones. Su médico podría también averiguar sobre sus antecedentes sexuales, historial quirúrgico y partos anteriores. No permita que la vergüenza le impida dar respuestas honestas, porque esas preguntas le permiten al médico obtener pistas sobre la causa de su dolor.
El médico posiblemente le realizará un examen pélvico y examinará la vagina para buscar señales de irritación de la piel, infección o problemas anatómicos. En algunos casos, dependiendo de la causa sospechosa, podrían requerirse otros análisis.
El tratamiento para las relaciones sexuales dolorosas depende de su causa. Si el problema es de sequedad vaginal, ajustar la terapia hormonal debería ayudarla. Además, podría utilizar lubricantes siempre que tenga relaciones sexuales, a fin de aliviar la sequedad. Otra alternativa es utilizar humectantes vaginales de venta libre.
Recuerde también que la función sexual cambia con la edad. Conforme la persona envejece, tarda más en aparecer el deseo sexual. Por ello, tómese su tiempo y converse con su pareja sobre lo que le gusta y lo que no le agrada.
El punto es que nadie tiene que vivir con esos problemas. Consúltelos con el médico, pero si esa persona no se siente cómoda para hablar al respecto o no tiene los antecedentes suficientes para responder sus preguntas, solicítele que la remita donde un(a) ginecólogo(a) u otro profesional con experiencia en esos temas. La sequedad vaginal y el dolor al tener relaciones sexuales son problemas comunes que pueden tratarse eficazmente.
Dra. Lynne Shuster, Clínica de Salud Femenina, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos

