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Cáncer de vejiga: los beneficios del diagnóstico precoz

Dr. R. Jeffrey Karnes Urología de Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos
Estimada Mayo Clinic: Soy un hombre de 68 años que goza de relativa buena salud. Solía fumar, pero dejé el hábito hace años. La semana pasada me diagnosticaron cáncer de vejiga en etapa inicial. ¿Es verdad que el tabaquismo pudo haberme causado esto? ¿Cuán grave es el cáncer de la vejiga y cuáles son las últimas alternativas de tratamiento?

Respuesta:

Lo bueno del cáncer de la vejiga es que es bastante tratable cuando se lo diagnostica en las primeras etapas. Sin embargo, desgraciadamente es común que el cáncer de vejiga vuelva a atacar y la recurrencia es factible incluso en aquel que se encuentra en las primeras etapas. Por lo tanto, su médico posiblemente programe varios exámenes de seguimiento para usted, inclusive después del tratamiento.

La vejiga es un órgano muscular hueco donde se almacena la orina, que es el desecho líquido de la sangre filtrado por los riñones. La orina se elimina del organismo a través de un delgado conducto llamado uretra.

La pared de la vejiga está compuesta por varias capas de tejido. La mayoría de cánceres nace en el revestimiento interior (células uroteliales), desde donde, dependiendo del tipo de tumor y de la agresividad del cáncer (grado), éste podría crecer hacia las capas más externas de la vejiga. Generalmente, el cáncer de células uroteliales de la vejiga se clasifica (establecer la etapa) de acuerdo a cuántas capas tisulares del órgano haya invadido.

Usted menciona que su cáncer de vejiga se encuentra en las primeras etapas y eso se conoce como cáncer sin invasión del músculo (superficial), lo que significa que sólo las capas de la superficie más interna del tejido vesical contienen células tumorales. Debido a que el cáncer no se ha extendido hacia el músculo, posiblemente el tratamiento sea exitoso.

Cuando el tumor invade la pared muscular de la vejiga, se lo considera cáncer con invasión del músculo. Más grave que esto es el cáncer con metástasis que ocurre cuando el cáncer de vejiga se disemina más allá de la pared exterior de la vejiga e invade otras zonas del cuerpo, como por ejemplo, los ganglios linfáticos.

En las primeras etapas del cáncer de vejiga, no es raro que la persona no presente ningún síntoma ni señal. Sin embargo, algunos pacientes muestran sangre en la orina. Entre otras posibles señales y síntomas de cáncer vesical están el sentir dolor al orinar, cambios en los hábitos vesicales (por ejemplo, mayor frecuencia o incapacidad de orinar pese a la urgencia de hacerlo), dolor abdominal y dolor de espalda.

Si bien es imposible decir con certeza cuál es la causa del cáncer, cuando se habla de cáncer de vejiga, se sabe que el tabaquismo es el factor principal de riesgo. Comparado con quienes no fuman, las personas fumadoras y ex-fumadoras tienen dos o tres veces mayor posibilidad de desarrollar cáncer de la vejiga. Eso se debe a que el organismo procesa las sustancias químicas presentes en el humo del tabaco y excreta algunas de ellas a través de la orina. La presencia de estas sustancias químicas en la orina podría ocasionar daños en el revestimiento vesical.

Las personas que más riesgo corren de desarrollar cáncer de la vejiga son aquellas con más de 60 años de edad. La exposición a ciertas sustancias químicas también se vincula con el cáncer de vejiga y entre ellas están el arsénico y los químicos utilizados en la fabricación de tinturas, caucho, textiles, cuero y pinturas. Además, el consumo de ciertos fármacos contra el cáncer, sobre todo dosis altas de ciclofosfamida, puede aumentar el riesgo para cáncer vesical, igual que la radioterapia administrada para tratar un cáncer cercano a la vejiga.

Similar a lo que ocurre con otros tipos de cáncer, las alternativas de tratamiento para el cáncer de la vejiga se determinan según el tipo de cáncer y el punto al que haya avanzado.

Debido a que su cáncer vesical se encuentra en las primeras etapas, el médico podría recomendarle extirpar el tumor vesical mediante resección transuretral. Dicho procedimiento implica atravesar un asa de alambre pequeña desde la uretra hasta la vejiga para quemar las células cancerosas con corriente eléctrica.

En ciertas situaciones especiales, lo mejor podría ser extirpar sólo aquella parte de la vejiga en donde se localiza el tumor (cistectomía parcial), mediante el procedimiento quirúrgico de laparoscopía. Dicho procedimiento se realiza cuando el cáncer se limita a una zona de la vejiga que es fácilmente extirpable sin alterar la función vesical.

Cuando el cáncer invade las capas de la pared vesical, lo normal es extirpar toda la vejiga y tejidos aledaños, después de lo cual el cirujano construye un nuevo tracto urinario.

Entre otras terapias para el cáncer de vejiga sin invasión del músculo están la inmunoterapia que activa las células del propio sistema inmunológico para combatir las células cancerosas. La quimioterapia y/o la radioterapia también pueden incorporarse al tratamiento general del cáncer de vejiga.

Afortunadamente para usted, una de las claves del éxito del tratamiento del cáncer de vejiga es detectarlo pronto. No obstante, su médico deberá ofrecerle seguimiento regular y de por vida, porque no deja de preocupar que haya recurrencia después del tratamiento del cáncer de vejiga.

Dr. R. Jeffrey Karnes, Urología de Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos

 

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