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Comparación entre antiinflamatorios no esteroides y otros analgésicos

Dr. Terrence L. Trentman Clínica del Dolor, Mayo Clinic Scottsdale/Phoenix, Arizona, EE. UU.
Estimada Mayo Clinic: Hace aproximadamente ocho meses, me sometí a una cirugía ortopédica de la rodilla, y desde entonces tomo el medicamento antiinflamatorio diclofenac (75 mg, dos veces al día). Mi médico dijo que debería sustituirlo y hacer una prueba con ibuprofeno (200 mg, cuatro veces diarias). Bajo la suposición de que ambas dosis son equivalentes, quisiera saber qué medicamento es más capaz de disminuir la rigidez y dolor que siento, pues me parece que siento más dolor desde que tomo el ibuprofeno. También quisiera saber cuál es peor para el estómago y cuál es, en general, el más seguro.

Respuesta:

Existen muchos antiinflamatorios no esteroides (AINE), que incluyen el ibuprofeno y el diclofenac, que usted menciona. Estos medicamentos inhiben del organismo las sustancias químicas relacionadas con el dolor y la inflamación.

Según varios estudios realizados para determinar cuál AINE funciona mejor, el ibuprofeno y el diclofenac, generalmente, han demostrado ser igualmente eficaces. Sin embargo, para muchos pacientes un medicamento es mejor que el otro, lo que puede ser resultado de variaciones sutiles en el funcionamiento del fármaco, combinado con diferencias genéticas personales.

Todos los medicamentos producen efectos colaterales, y los AINE guardan relación con algunos potencialmente graves, tales como retención de líquidos, aumento en la presión sanguínea, daño renal o irritación del tracto gastrointestinal superior. Los problemas gastrointestinales, incluso dolor abdominal y heces de color negro con apariencia de brea (sugiere sangre digerida), ocurren debido a que los AINE también inhiben una sustancia química que protege el estómago. Si se presentan estos síntomas, descontinúe el medicamento y busque atención médica de inmediato.

El ibuprofeno y el diclofenac parecen tener los mismos riesgos gastrointestinales e iguales efectos colaterales. Es posible conseguir el diclofenac combinado con otro medicamento (misoprostol) que ayuda a proteger el revestimiento estomacal. De todas maneras, por favor tome nota que el misoprostol puede producir diarrea.
Existen también otros medicamentos disponibles, que al tomarlos con los AINE, pueden disminuir la posibilidad de irritación o sangrado gastrointestinal. Estos efectos colaterales pueden controlarse tomando los AINE con alimentos o leche.

Calcular si un medicamento es equivalente a otro puede ser complicado. Normalmente, la dosis de ibuprofeno para adultos es entre 200 y 800 mg, tres a cuatro veces al día; mientras que el diflonac se toma en dosis de 25 a 75 mg, dos o tres veces diarias. Una buena regla general para los AINE es tomar la dosis más baja que surta efecto, por el menor tiempo posible de duración.

Es buena idea consultar con su médico respecto a su respuesta a estos medicamentos y la dosis mejor para usted. Se debe primero revisar con el médico antes de tomar cualquier AINE en forma regular, especialmente en el caso de personas mayores de 65 años o con problemas respiratorios, cardíacos, renales o gastrointestinales.

Algunos AINE, conocidos como inhibidores de COX-2, tienen menos propensión a ocasionar molestias gástricas. Sin embargo, tienen mayor posibilidad de relacionarse con episodios cardiovasculares, como ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Por esa razón, todos se han retirado del mercado, menos un inhibidor de COX-2, el celecoxib. De todas formas, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), de Estados Unidos, requiere ahora que el celecoxib lleve una etiqueta de advertencia que mencione la posibilidad de un evento cardiovascular o de otros posibles efectos colaterales. Por la misma inquietud, otros AINE están bajo escrutinio actualmente.

El acetaminofeno, que no es AINE, disminuye el dolor sin causar efectos gastrointestinales secundarios; pero a diferencia de los AINE, el acetaminofeno no reduce la inflamación. Además, el acetaminofén también tiene efectos colaterales, tales como riesgo de causar daño al hígado si se toma en dosis que exceden de 4.000 mg (4 gramos) diarios.

Dr. Terrence L. Trentman, Clínica del Dolor, Mayo Clinic Scottsdale/Phoenix, Arizona, EE. UU.

 

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