Cuál es el mejor método diagnóstico para cáncer de pulmón
En términos de rendimiento técnico, no hay duda de que la tomografía computarizada helicoidal es mejor, pues no sólo detecta más tipos de cáncer, sino que lo hace en el momento en que éstos se encuentran relativamente en las etapas iniciales y cuando se espera que aún no se hayan propagado en el organismo.
Si bien la exposición a la radiación conlleva un ligero riesgo, no hay duda alguna de que al justificarse clínicamente la realización de una TC, el beneficio sobrepasa el riesgo. La radiación que una persona recibe en una exploración normal por tomografía computarizada es aproximadamente nueve veces más que la de una radiografía de tórax. Esa dosis es todavía bastante baja y se encuentra dentro del rango de radiación que toda persona recibe anualmente por la exposición a fuentes naturales.
Sin embargo, en la comunidad médica existe mucha controversia respecto al uso de tomografías computarizadas y radiografías en la lucha contra el cáncer de pulmón. Los científicos cuestionan el hecho de si tamizar anomalías pulmonares marca alguna diferencia en el resultado obtenido por cada paciente. Si bien algunos radiólogos disputan que anualmente deben realizarse detecciones mediante TC entre la población general, la mayoría aún no está convencida.
Dado el hecho de que hasta la fecha no se ha comprobado científicamente que con la detección del cáncer de pulmón (sea cual sea el método) en realidad se salva una vida, ninguna de las principales organizaciones de salud, entre ellas la Sociedad Americana de Cáncer, recomienda la realización de detecciones rutinarias en toda la gente.
¿Cómo es posible que estas tecnologías extraordinarias no consigan disminuir las tasas de muerte por cáncer de pulmón, sobre todo cuando logran descubrir tumores que todavía son pequeños? Para empezar, “pequeño” podría no ser lo suficientemente chico. La tomografía computarizada puede detectar anomalías hasta de menos de un centímetro de diámetro, pero el desarrollo de muchos tumores de ese tamaño pudo haber empezado hace varios años y éstos podrían ser lo suficientemente agresivos como para matar al paciente de todas maneras. Por otro lado, un tumor maligno podría ser de crecimiento tan lento que el paciente posiblemente fallecería a causa de algo más.
Otro factor que complica la situación es que las exploraciones por tomografía computarizada producen muchos resultados de falso positivo, lo que da pie a la realización de exámenes invasivos de seguimiento que conllevan el riesgo de sufrir una lesión o de morir.
Es factible que los estudios científicos realizados hasta el momento no hayan sido adecuados para medir el verdadero valor de las detecciones para cáncer de pulmón. Por ello, el Instituto Nacional del Cáncer patrocina actualmente un estudio grande, el National Lung Screening Trial (ensayo nacional para detección pulmonar, NLST), cuyo objetivo es acabar con la controversia de una buena vez.
El NLST se lanzó en el año 2002 y correrá hasta el 2009, brindando seguimiento a más de 50 mil ex-fumadores en 30 ubicaciones de todo el país, entre ellas Mayo Clinic. A diferencia de estudios anteriores sobre la tomografía computarizada, éste utiliza el método de la “norma de oro”, un ensayo aleatorio y controlado en el cual se asignaba al azar a los participantes a uno de dos métodos de detección. En este caso, los participantes se someterán a una TC helicoidal o a una radiografía de tórax, una vez al año, durante tres años.
Los datos que se obtengan no sólo permitirán realizar la comparación más creíble hasta el momento de ambas tecnologías, sino que también determinará si alguno de estos métodos disminuye la posibilidad de que una persona fallezca a causa de cáncer pulmonar.
Los médicos toman muy en serio su juramento de “primero, abstenerme de todo daño”, lo que explica su renuencia a realizar de manera habitual estos procedimientos actualmente cuestionados. Cuando los resultados del NLST se hayan analizado, se sabrá con certeza si los beneficios de tamizar el cáncer pulmonar exceden los riesgos.
Pese a que la comunidad médica actualmente no recomienda en general realizar detecciones habituales, tampoco se inclina hacia prescindir de ciertos tamizajes. Debido a que usted corre riesgo de cáncer de pulmón, necesita instruirse mejor sobre cuáles son los riesgos y ventajas de someterse a las pruebas, y conversar con su médico respecto al tipo de detección más provechosa para usted.
— Dr. Thomas E. Hartman, Radiología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos

