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Cuando los problemas después de una cirugía son difíciles de soportar

Dr. Sarvam P. TerKonda Cirugía Plástica, Mayo Clinic Jacksonville, Florida, Estados Unidos.
Estimada Mayo Clinic: Tuve complicaciones después de una reducción de la barriga hace seis meses. La zona alrededor del ombligo se hinchó con líquido, y aparecieron dos áreas grandes, rojas y duras como una roca. Me recetaron antibióticos durante cuatro semanas. Los síntomas mejoraron, pero no han desaparecido por completo. ¿Cuánto tiempo debo esperar para recuperarme después de la operación y de estas complicaciones? ¿A qué otro tratamiento debería someterme?

Respuesta:

Es posible que para usted casi no sea consuelo saber que estas complicaciones no ocurren muy a menudo después del procedimiento de abdominoplastia (“reducción de la panza”). Sin embargo, eso no cambia las cosas en su situación personal.

En esta operación (realizada para aplanar el abdomen), se extirpa piel floja y exceso de grasa de esa zona y se aprietan los músculos abdominales. Normalmente, este procedimiento es la elección de mujeres cuyos embarazos las dejaron con la piel estirada hasta más allá del punto en que puede corregirse o por personas que, después de perder bastante peso, tienen exceso de piel en el área del abdomen. Asimismo, podrían tener depósitos de grasa abdominal que se resisten a cambiar pese a más pérdida de peso.

Los efectos estéticos de la reducción de la panza pueden marcar una diferencia positiva en la vida de una persona, y la mayoría de pacientes (después del período de cicatrización) informan encontrarse muy satisfechos. No obstante, se trata de una cirugía mayor que conlleva riesgos y puede traer complicaciones, tales como una infección. Más aún, el paciente tendrá una cicatriz permanente, aunque su prominencia puede variar.

Después de la reducción de la panza, el inevitable resultado es una recolección de líquido en los espacios abiertos creados por las incisiones. Este material, compuesto por líquido linfático, sangre y suero (el líquido que baña a las células), normalmente se elimina mediante la colocación temporal de drenajes, que constituye un componente estándar del procedimiento de abdominoplastia. Una aspiración por aguja puede ayudar a retirar el líquido. Si bien estos métodos generalmente bastan, puede ocurrir que el líquido se acumule en una zona y el resultado sea un seroma, que es una de las complicaciones que usted informa.

Es muy posible que, en su caso, la recolección de líquido se resuelva por sí sola en el transcurso de los siguientes meses. Sin embargo, si eso no ocurriera, una aspiración adicional o la colocación de drenajes temporales deberían solucionar el problema.

Respecto a las “dos áreas grandes, rojas y duras como una roca” sobre las que usted informa, hay dos posibilidades: un hematoma, como resultado de sangrado debajo de la piel; o necrosis grasa, que se produce por la muerte de algo de tejido dentro de la capa subcutánea de grasa que queda a lo largo de la pared abdominal. Cualquiera que sea el caso, posiblemente desaparecerán con el tiempo, aunque podría demorar meses. Si las áreas rojas se deben a necrosis grasa, es posible resolver el problema con mayor celeridad con ultrasonido o masajes, que apuntan hacia descomponer la firmeza del tejido residual.

En general, la actividad del paciente después de la cirugía, o la falta de ella, puede marcar una diferencia. Por ejemplo, usar una faja abdominal puede brindar soporte y es fundamental evitar cualquier ejercicio estrenuo o excesivo durante tres o cuatro semanas. Sin embargo, es importante que el paciente haga ejercicio leve en forma regular durante este período.

Le recomendamos dar caminatas cortas cada dos o tres horas, durante la vigilia, para evitar la formación de coágulos en las extremidades inferiores. Además, a fin de no comprometer el proceso de cicatrización, el paciente no debe consumir tabaco.
Dado que usted aún tiene complicaciones de la cirugía, es comprensible que la situación la frustre. Por favor, tenga presente que seis meses no es mucho tiempo para sanar después de una abdominoplastia, incluso bajo circunstancias normales.

Siempre y cuando no tenga señales de infección, un abordaje conservador (esperar y observar) por tal vez otros seis meses, es quizás lo indicado. Sus síntomas simplemente desaparecerán solos.

— Dr. Sarvam P. TerKonda, Cirugía Plástica, Mayo Clinic Jacksonville, Florida, Estados Unidos.

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