Diagnóstico y tratamiento de un síndrome que altera la memoria y el equilibrio
El síndrome de Wernicke Korsakoff es un trastorno cerebral causado por falta de tiamina (vitamina B1), que podría derivar en daño cerebral duradero. Sin tratamiento, el síndrome de Wernicke Korsakoff empeora progresivamente hasta terminar por ser mortal. Generalmente, el diagnóstico y tratamiento oportunos logran eliminar los síntomas del síndrome de Wernicke-Korsakoff; aunque en casos avanzados, pese al tratamiento, el efecto del trastorno sobre la memoria y otras capacidades del pensamiento puede ser permanente.
A veces, el síndrome de Wernicke Korsakoff se diagnostica como dos afecciones separadas: la encefalopatía de Wernicke y el síndrome de Korsakoff. Sin embargo, es común que se considere que son dos etapas diferentes del mismo trastorno, ambas fruto de la carencia de tiamina en el organismo.
La tiamina participa en varias funciones corporales, entre ellas, el funcionamiento del sistema nervioso y músculos, el equilibrio y flujo de minerales (electrolitos) dentro y fuera de células nerviosas y musculares, varios procesos enzimáticos, el metabolismo de carbohidratos y la producción de ácido hidroclórico que es necesario para digerir adecuadamente.
Entre las fuentes alimenticias de tiamina están la carne, leguminosas como el frijol y las lentejas, la leche, los frutos secos, la avena, las naranjas, el cerdo, el arroz, las semillas, el trigo, los cereales integrales y la levadura. En los países industrializados, los alimentos preparados con arroz blanco o harina blanca generalmente se fortifican con tiamina debido a que la mayor parte de la tiamina natural se pierde en el proceso de refinamiento.
Debido a que el organismo almacena muy poca tiamina, su depauperación ocurre rápido, a veces en cuestión de un mes. Entre las causas comunes para deficiencia de tiamina están: consumo excesivo de alcohol, alimentación poco sana, vómito prolongado, trastornos de alimentación y efectos de la quimioterapia.
La primera etapa del síndrome de Wernicke Korsakoff, la encefalopatía de Wernicke, implica sangrado en zonas cerebrales particularmente vulnerables a la falta de tiamina, tales como el mesencéfalo, los cuerpos mamilares y el tálamo. El sangrado cerebral puede llevar a la presencia de confusión, movimientos oculares anómalos, pérdida del equilibrio y falta de coordinación muscular (ataxia).
La encefalopatía de Wernicke no siempre deriva en síndrome de Korsakoff. Un diagnóstico y tratamiento oportunos pueden detener el avance del trastorno. Por lo general, es necesario hospitalizar al paciente para tratarlo con inyecciones intravenosas de tiamina; pero dicho tratamiento normalmente se realiza conjuntamente con cambios sustanciales en el estilo de vida que comúnmente implican modificar la alimentación y disminuir el consumo de alcohol para garantizar que la afección no vuelva a presentarse y proteger contra daños cerebrales duraderos. En algunos casos, recurrir a suplementos de tiamina podría ser útil.
No obstante, cuando la deficiencia de tiamina continúa, la afección podría avanzar hacia el síndrome de Korsakoff, en el cual los síntomas del trastorno se vuelven crónicos debido a daños cerebrales duraderos. La incapacidad de formar nuevos recuerdos es una de las características del síndrome de Korsakoff. Una vez que el síndrome de Korsakoff se diagnostica, éste puede tratarse con inyecciones de tiamina, aunque es difícil revertir el daño cerebral en esa etapa. Una vez que empieza el tratamiento, el cerebro podría compensar los problemas de equilibrio y con la terapia, quizás también mejorarían otros síntomas, como los problemas de visión o la confusión; pero mejorar la memoria y otras capacidades del pensamiento, normalmente, es lento y complicado.
Le recomiendo conversar con su médico para descubrir otros tratamientos o terapias que usted pudiese probar para, quizás, ayudarlo a disminuir los síntomas.
Dr. Neill Graff-Radford, Neurología, Mayo Clinic de Jacksonville en Florida, Estados Unidos

