El molesto síndrome de la boca ardiente
Parece que su hermana padece del síndrome de la boca ardiente. Esta afección ocasiona una sensación de ardor o inflamación en la lengua y labios de la persona, o en toda la boca, normalmente sin inflamación o irritación notorias. Estos síntomas a menudo se presentan acompañados de sabor amargo o metálico. El síndrome de la boca ardiente afecta a las mujeres siete veces más que a los hombres.
Generalmente ocurre entre adultos de mediana edad o más, pero también podría presentarse entre gente más joven.
Muchos factores pueden ocasionar el síndrome de la boca ardiente. Se lo ha vinculado a varias afecciones, incluso a cambios hormonales, reflujo del ácido gástrico, diabetes, hipotiroidismo, anemia perniciosa con incapacidad de absorción de la vitamina B12, y boca seca (xerostomía) debido al síndrome de Sjogren o cualquier otra causa. Una alimentación que carece de suficiente hierro, zinc o ciertas vitaminas B puede conducir a esta afección. Igualmente, las responsables pueden ser las alergias, las infecciones orales (como las aftas) e irritación local (por ejemplo, el rechinar los dientes o usar dentaduras postizas que no encajan bien).
Algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios que contribuyen al síndrome de la boca ardiente; por ejemplo, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) que se emplean para tratar la hipertensión y los medicamentos que causan sequedad en la boca.
El tratamiento depende de la causa. Si la enfermedad subyacente es la fuente del problema, tratar la afección mejoraría este síndrome. Por ejemplo, muchas personas que padecen el síndrome de la boca ardiente también sufren de sequedad en la boca. Generalmente, al tratar eficazmente la boca seca, por lo común con sustitutos de saliva o medicamentos recetados junto con técnicas de autocuidado, los síntomas del síndrome de la boca ardiente también desaparecen.
Si el ardor en la boca es efecto secundario de un medicamento, cambiarlo por otro diferente podría ayudar. Tomar suplementos de vitaminas y minerales puede aliviar la afección en caso de que la causa sea la deficiencia alimenticia. En ciertas situaciones, ajustar o reemplazar esas dentaduras postizas que no encajan bien podría ser todo lo que se requiere.
El síndrome de la boca ardiente generalmente se relaciona o podría ser una señal de ansiedad o depresión subyacentes. En tal caso, el médico podría sugerir algún psiquiatra. Los antidepresivos pueden ser beneficiosos para controlar el dolor crónico. En algunos casos, se cree que el síndrome de la boca ardiente es una forma de neuropatía (un trastorno nervioso), por lo que aquellas tácticas para controlar el dolor crónico de los nervios podrían servir. La acupuntura también podría ser otra opción, en ciertos casos, para aliviar los síntomas cuando otros tratamientos no funcionan.
Su hermana puede tomar medidas caseras que también marcan una diferencia. La buena higiene oral, que incluye cepillarse suavemente y usar hilo dental a diario, puede disminuir el efecto de ardor en la boca. Asimismo, podría ayudar el evitar alimentos picantes o ácidos, restringir el consumo de alcohol y no consumir tabaco. Además, es también importante para quienes padecen esta afección acudir donde un dentista para que examine su dentadura y boca cada seis o doce meses, a fin de garantizar una buena salud oral.
Para una evaluación completa, su hermana debe acudir donde un médico especializado en dermatología y medicina oral, por ejemplo. Dicho especialista puede evaluar la situación y desarrollar un plan de tratamiento para este caso.
Dra. Alison Bruce, Dermatología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos

