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Epilepsia y apnea, dos afecciones que perturban el sueño

Dr. Michael H. Silber Neurología y Medicina del Sueño, Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos
Estimada Mayo Clinic: Necesito saber sobre la apnea del sueño y la epilepsia. A mi hijo de 22 años le diagnosticaron apnea del sueño y él ha tenido epilepsia toda la vida. Hasta el momento, la presión continua sobre las vías respiratorias (CPAP) no funciona, pero todavía no nos damos por vencidos. Mi hijo no es obeso, pero sí sedentario

Respuesta:

Debido a que las convulsiones epilépticas frecuentemente se presentan durante el sueño, éstas pueden despertar al paciente y tal vez derivar en somnolencia diurna. Con el transcurso del tiempo, los médicos normalmente descubren las mejores alternativas de medicamentos (entre varios anticonvulsivantes disponibles) para evitar las convulsiones en la mayoría de pacientes.

La alternativa más eficaz para ciertos tipos de convulsiones podría ser el tratamiento quirúrgico. No tengo claro cuál es el tipo de epilepsia que su hijo padece, pero si la afección no está bajo control, lo recomendable sería consultar con un neurólogo especializado en el control de la epilepsia, si aún no lo han hecho.

La apnea obstructiva del sueño es una afección común que puede afectar a pacientes de todas las edades. Si bien es más común entre los gordos, también puede presentarse en personas de peso normal o delgadas.

En la apnea obstructiva del sueño, la garganta se cierra varias veces durante el sueño, despertando con frecuencia a la persona, aunque ésta ni se percate de ello. La apnea del sueño puede hacer más difícil controlar las convulsiones por dos razones: primero, el despertarse muchas veces durante la noche ocasiona privación de sueño y no dormir podría aumentar la frecuencia de las convulsiones; segundo, una apnea del sueño grave podría derivar en niveles bajos de oxígeno, lo que también conduciría a que los pacientes con epilepsia convulsionen durante la noche.

Por lo tanto, es importante tratar la apnea del sueño en aquellos pacientes cuya epilepsia está mal controlada. La presión positiva continua sobre las vías respiratorias (CPAP), en la cual una máquina ofrece aire presurizado a través de una máscara colocada sobre la nariz, es el tratamiento elegido para la apnea del sueño moderada a grave. Existen muchas razones por las que su hijo podría tener dificultad para adaptarse a la CPAP, entre ellas: congestión nasal, sequedad de la boca o que la máscara no ajusta bien.

Estos problemas más bien prácticos generalmente pueden corregirse en un centro del sueño, a través de medidas tales como añadir un humidificador o cambiar la forma de administración del aire.

El objetivo de la CPAP de mantener abiertas las vías respiratorias podría, en cambio, lograrse en algunos pacientes con apnea del sueño más leve con un aparato dental de uso nocturno que mueve la mandíbula hacia adelante. En dichos casos, también podría ser suficiente con abordajes conservadores, como perder peso (aunque sólo sea poca cantidad), mantener descongestionada la nariz y dormir de lado o boca abajo.

Otra posibilidad igualmente es realizar una cirugía en la garganta o mandíbula. Su hijo debe explorar estas alternativas con un especialista en medicina del sueño que trabaje en un centro o laboratorio del sueño certificado.

Dr. Michael H. Silber, Neurología y Medicina del Sueño, Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos

 

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