La resonancia magnética, útil ante los síntomas del accidente cerebrovascular
Existen muchas causas posibles (algunas graves y otras benignas) para los síntomas neurológicos transitorios que usted describe, pero la frecuencia y duración de los eventos no encaja bien dentro de la situación. Lo positivo aquí es que probablemente no sea nada grave, pues de serlo, ya se habría manifestado hace mucho tiempo como algo dolorosamente obvio.
Por ejemplo, la pesadez que siente en el lado derecho del cuerpo suena típica de un accidente cerebrovascular, el cual ocurre cuando la provisión de sangre a una zona del cerebro se interrumpe o disminuye demasiado, privando así al tejido cerebral de oxígeno y nutrientes. En cuestión de minutos, las neuronas empiezan a morir y, por ello, el tratamiento oportuno de un accidente cerebrovascular puede hacer la diferencia entre la vida o la muerte de la persona afectada; además, cuanto antes se administre el tratamiento, mejores son los resultados porque los daños cerebrales y su consiguientes discapacidades permanentes serían mínimos.
Supongo que usted no recibió tratamiento de emergencia en ninguno de los eventos y que se recuperó completamente después de todos, por lo que la probabilidad de que dichos eventos hayan sido accidentes cerebrovasculares es muy baja.
Sin embargo, es factible que hayan sido “mini accidentes cerebrovasculares”, conocidos oficialmente como accidentes isquémicos transitorios (AIT), en los cuales se interrumpe temporalmente el flujo sanguíneo al cerebro. Los AIT desaparecen pronto, sin dejar secuelas permanentes obvias, aunque conllevan el grave riesgo de que les siga un accidente cerebrovascular. En todo caso, un AIT normalmente dura sólo unos minutos y no más de 24 horas (después de eso, se lo definiría como un accidente cerebrovascular). En su caso, los síntomas duran por lo menos una semana y hasta un mes.
Otra sospecha sería la de esclerosis múltiple (EM), trastorno neurológico crónico que se agudiza ocasionalmente, con síntomas que varían según el evento y que avanza con el transcurso del tiempo. Por tanto, su caso tampoco encaja dentro de la esclerosis múltiple. Sus síntomas pueden igualmente ser causa de un “equivalente de la migraña” (esa aura alertadora de la migraña sin el dolor de cabeza), que puede provocar varios síntomas neurológicos transitorios, similares a algunos de los suyos. Sin embargo, estos eventos duran de minutos a horas, no semanas.
Por otro lado, una “malformación cavernosa” (raro trastorno de los capilares en una zona del cerebro) es el resultado de un pequeño sangrado que se resuelve poco después de producir síntomas como los suyos, aunque normalmente dichos eventos ocurren sólo una o dos veces en la vida. Otra posibilidad es una anomalía metabólica temporal: por ejemplo, que el nivel de calcio o glucosa en la sangre sea muy alto o demasiado bajo.
Por último, el problema podría tener una base psicológica, en lugar de fisiológica.
Para examinar si se trata de algún problema neurológico importante, la próxima vez que presente uno de estos eventos, sería prudente obtener imágenes por resonancia magnética (IRM), bajo la dirección y cuidado de un neurólogo. De esta manera, podría determinarse si el problema es un accidente cerebrovascular, EM, o una malformación cavernosa.
Después del examen, posiblemente se descartarían las tres afecciones, cosa que les dará a usted y a su familia algo de tranquilidad. Además, se pueden realizar exámenes de sangre cuando presente síntomas para saber si la causa es de índole metabólica.
Si todos los exámenes arrojasen resultados negativos, entonces se sospecharía una causa psicológica, en cuyo caso sería útil consultar con un psiquiatra. Esto de ninguna manera pondría en duda su competencia mental, sino que tan sólo sería para reconocer que estos síntomas físicos genuinos tienen un origen emocional subyacente. Resolver dichos problemas podría beneficiar la vida de la persona afectada de muchas maneras.
-Dra. Kelly D. Flemming, Neurología, Mayo Clinic Rochester en Minnesota, Estados Unidos

