Los cambios hormonales y su relación con las migrañas
Lo primero que debe hacer es conversar con su médico, pues muchas enfermedades pueden producir dolores de cabeza, que se presentan conjuntamente con otros síntomas semejantes a los de la migraña. Por ello, es importante examinarla para verificar que no padezca ninguna afección subyacente que amerite atención médica.
El dolor de cabeza del tipo migraña es aquel dolor generalmente pulsátil, entre moderado y fuerte, que empeora ante cualquier actividad física normal, como subir escaleras. Sin embargo, lo que diferencia a las migrañas o jaquecas de otros tipos de dolor de cabeza son los síntomas adicionales con los que se presentan, que son de náusea, vómito y sensibilidad a la luz o sonido. Sin ningún tratamiento, la duración de la migraña normalmente es de 4 a 72 horas. La frecuencia de este tipo de dolor varía de manera considerable entre una y otra persona. Hay quienes padecen ataques de migraña varias veces al mes, mientras que otra gente los sufre con menos frecuencia.
En algunos casos, la migraña se presenta precedida por un aura (puntos ciegos o destellos brillantes de luz) o por una sensación de hormigueo y/o entumecimiento de la piel. Dichos síntomas generalmente duran menos de una hora. La mayoría de migrañas son dolores eventuales; es decir, la persona que las padece sufre de bastantes dolores de cabeza durante muchos años, pero cada ataque es distinto y separado del resto. Para establecer el diagnóstico clínico de migraña, por lo general, se requiere que la persona haya sufrido cinco ataques.
Si resultara que su dolor de cabeza efectivamente fue una migraña, mantenga un diario sobre cualquier ataque futuro que se presente. Llevar un diario de los dolores de cabeza puede servir para que usted y el médico puedan determinar los desencadenantes de la migraña. Observe cuándo empieza el dolor de cabeza, cuánto tiempo dura, qué lo alivia (en caso de que algo lo haga) y su respuesta a cualquier medicamento que tome. Anote también los alimentos ingeridos en las 24 horas anteriores al ataque, cualquier factor inusual de estrés, cómo se sentía y qué hacía cuando le atacó la jaqueca.
El riesgo de sufrir migrañas frecuentes aumenta, al parecer, debido a múltiples factores. El solo hecho de ser mujer aumenta la posibilidad porque el sexo femenino es el triple de proclive que los hombres a sufrir ataques de migrañas. Otros factores que podrían aumentar el riesgo de sufrir ataques con mayor frecuencia son los eventos estresantes de la vida, el sufrir traumatismo en la cabeza, la depresión, la ansiedad, el consumo excesivo de analgésicos (para aliviar el dolor), los ronquidos y la ingesta de cafeína. Si cualquiera de estos factores se aplicara a su situación personal, sería importante tratarlo, eliminarlo o controlarlo para reducir al mínimo su riesgo de sufrir futuros ataques de migraña.
Por otro lado, los cambios hormonales también parecen desempeñar alguna función en el desarrollo de las migrañas, pues muchas mujeres que las padecen tienen dolores de cabeza justo antes o poco después de la menstruación. Además, durante el embarazo y la menopausia, las migrañas también podrían cambiar: algunas mujeres informan que sus jaquecas empeoraron durante el primer trimestre de embarazo, mientras que muchas indican que hubo mejoría en las migrañas más adelante en el embarazo.
Los dolores de cabeza del tipo migraña suelen disiparse con la edad, sobre todo después de la menopausia femenina. El 50% de la gente que padece migrañas empieza a sufrirlas antes de cumplir 20 años de edad, pero es más común entre gente de 30 a 39 años. Si bien el avanzar en edad parece que generalmente ayuda con las migrañas, en aproximadamente un 33% de mujeres los ataques podrían continuar y hasta aumentar durante o después de la menopausia.
Consulte con su médico sobre los síntomas que presentó para que esa persona pueda evaluar su estado general de salud y le ofrezca más pautas respecto a cómo proceder ante un futuro ataque similar.
Dr. David Dodick, Neurología, Mayo Clinic de Phoenix en Arizona, Estados Unidos

