Presión sanguínea baja: tratamiento sin alta tecnología
Muy probablemente usted no deba preocuparse por los efectos secundarios o problemas a largo plazo de las tabletas de sal, porque generalmente se las tolera bien. Tengo pacientes que las han tomado por años y se encuentran bien.
Las tabletas de sal pueden traer complicaciones cuando existe una enfermedad renal o cardíaca grave; pero si ese fuese su caso, con toda seguridad su médico no le hubiera concedido autorización para tomarlas.
De todas maneras, es buena idea controlarse la presión sanguínea regularmente sólo para verificar que no cambió un problema de presión sanguínea baja por uno de presión alta, aunque las tabletas de sal rara vez producen tal efecto.
La hipotensión ortostática (postural) es una descenso repentino de la presión sanguínea cuando la persona se pone de pie desde la posición sentada o acostada. Normalmente, la sangre tiende a acumularse en las piernas cuando la persona se pone de pie, así que para compensar, el cuerpo aumenta la frecuencia cardíaca y contrae los vasos sanguíneos a fin de asegurarse que el cerebro reciba suficiente cantidad de sangre. En las personas con hipotensión postural, falla este mecanismo de compensación y la presión sanguínea desciende bruscamente, ocasionando que la persona presente los síntomas que usted mencionó, además de mareo, visión borrosa e incluso desmayo.
La hipotensión postural puede ser resultado de un problema médico como diabetes, enfermedad cardíaca y algunos trastornos neurológicos. Algunos medicamentos también pueden provocarla, como por ejemplo los diuréticos, bloqueadores beta, bloqueadores del canal de calcio y antidepresivos tricíclicos, entre otros; o también afecciones temporales conocidas como deshidratación, sudoración excesiva o fiebre. Aunque parezca que lo sensato es preferentemente tratar el problema subyacente más que la presión sanguínea baja, en muchos casos la hipotensión postural es idiopática (de causa desconocida) o es resultado de una enfermedad incurable. En esos casos, es necesario emplear una de varias alternativas para aliviar el descenso brusco de la presión sanguínea.
Los tratamientos de primera línea no son a base de medicamentos, y se encuentran simple y ampliamente dentro de la categoría de medios de auto-asistencia. Tomar tabletas de sal para aumentar el volumen sanguíneo y así la presión intravascular es una de las principales alternativas. Otra opción es usar medias elásticas de compresión, las cuales producen un efecto similar porque impulsan un mayor flujo sanguíneo en las piernas, igual que el entrenamiento para resistencia que refuerza los músculos de la pantorrilla y muslo. Beber más agua (y menos alcohol) también aumenta el volumen de sangre.
De la misma manera, una dieta bien balanceada, así como comidas pequeñas y bajas en carbohidratos imponen exigencias relativamente modestas en el sistema circulatorio porque no desvían cantidades importantes de sangre hacia el intestino (para fines digestivos), lo que podría disminuir la presión sanguínea. Asimismo, es buena idea tomar las cosas con calma al cambiar de la posición acostada a la de pie; y en lugar de saltar fuera de la cama, por ejemplo, respire profundamente durante unos segundos y luego siéntese despacio antes de ponerse de pie.
Si estas alternativas no fuesen suficientes, existen a disponibilidad fármacos tales como la midodrina para subir los niveles de presión sanguínea cuando la persona se encuentra de pie. No obstante, el problema del uso de estos medicamentos es que suben la presión sanguínea todo el tiempo, y posiblemente causan hipertensión en las personas cuando éstas se sientan o en la noche (cuando la presión sanguínea debe disminuir). Debo mencionar, sin embargo, que las últimas investigaciones han identificado un fármaco “inteligente”, la piridostigmina, que parece aumentar la presión sanguínea cuando la persona está de pie sin afectar la presión en posición supina (recostado).
En su caso, el asunto de los medicamentos es debatible, y no solamente por le hecho que no funcionaron antes. Aún cuando fuesen eficaces, no tiene sentido tomarlos cuando algo tan fácil y seguro como las tabletas de sal es la solución para usted. Continúe con esto y quédese tranquila.

