Qué debo saber sobre la enfermedad celíaca
Me alegra saber que ahora usted está en control de la afección. Un par de meses después del diagnóstico, la mayoría de personas con enfermedad celíaca se siente bien, siempre y cuando cumplan con la dieta sin gluten.
Primero, ofrezco un poco de contexto para la situación: la enfermedad celíaca, un trastorno digestivo desencadenado por las proteínas del gluten, se reconoce cada vez más como una afección común. Se calcula que el uno por ciento de la población tiene enfermedad celíaca, pero a muchos aún no se les ha diagnosticado.
Cuando la gente con enfermedad celíaca come alimentos derivados del trigo, la cebada o el centeno, se desencadena una reacción inmunológica en el intestino delgado. La reacción daña la superficie del intestino delgado y evita la absorción de ciertos nutrientes. Sin tratamiento, esto puede derivar en mala nutrición, osteoporosis y mayor riesgo de presentar algunos tipos de cáncer.
No existe un conjunto fijo de síntomas de la enfermedad celíaca, pero éstos pueden ser de dolor abdominal, diarrea o distensión, todo lo que inicialmente podría apuntar hacia otros trastornos más comunes o más conocidos por los médicos, como por ejemplo, el síndrome del colon irritable o la enfermedad de Crohn. Esa pudo haber sido su situación. Los síntomas de la enfermedad celíaca también pueden ser sutiles y no obviamente asociarse a problemas digestivos, como en el caso de presentar anemia, dolor de cabeza, anomalías del hígado, osteoporosis prematura, infertilidad u hormigueo en piernas y pies, por nombrar sólo algunos.
Una vez que se sospecha la enfermedad celíaca y si los resultados de la prueba de sangre son positivos para ciertos anticuerpos específicos, eso apunta hacia una posibilidad mayor de padecer la enfermedad. El diagnóstico se confirma mediante una biopsia para revisar el daño en el intestino delgado.
Los científicos no han descubierto aún la causa de la enfermedad celíaca. Puede presentarse en familias y es más común entre la raza blanca y los hispanos. A veces surge después de algún estrés físico o mental, producto de una infección, lesión, embarazo o cirugía.
Si bien no existe una cura para la enfermedad celíaca, es posible tratarla y debe hacérselo con una alimentación sin gluten. Evitar el gluten constituye todo un reto, especialmente al viajar, salir a comer, o en el caso de los niños que comen en las escuelas. El gluten está presente en muchos alimentos preparados y empacados.
Personalmente, recomiendo mucho a mis pacientes que consulten con un dietista experimentado en la enfermedad celíaca y que busquen un grupo de apoyo para compartir ideas e información. Cada vez hay más productos empacados que no contienen gluten. Si bien es un desafío, la dieta sin gluten puede ser completa desde el punto de vista nutritivo, e incluir carne, aves, pescado, la mayoría de productos lácteos, frutas, verduras y arroz.
En Internet existen recursos excelentes para aprender más sobre la enfermedad celíaca. Dos sitios que recomiendo son el de MayoClinic.com y el de National Digestive Diseases Information Clearinghouse (Centro nacional de referencia e información sobre enfermedades digestivas, www.digestive.niddk.nih.gov/index_sp.htm). En ambos sitios, busque bajo “celiac” (celíaca).
Dr. Joseph Murray, Gastroenterología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos.

