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¿Sirven las medias de compresión para el tratamiento de las várices?

Dr. Albert G. Hakaim Cirugía Vascular, Mayo Clinic Jacksonville, Florida, Estados Unidos
Estimada Mayo Clinic: ¿Qué hay de cierto en aquello de usar medias de soporte para las venas varicosas? Mi médico me dijo que las use todos los días; sin embargo, tengo una amiga a quien su médico le informó que hay un nuevo abordaje para este problema, y que no debería usarlas. ¿Cuál de los dos médicos está en lo correcto?

Respuesta:

Ambos médicos podrían estar en lo correcto, puesto que son pacientes diferentes con necesidades igualmente diferentes.

Las medias de soporte, también llamadas de compresión, han sido por años el tratamiento para las venas varicosas. Si se las usa todo el día, las medias ejercen presión externa en las piernas y así ayudan a que venas y músculos movilicen la sangre con mayor eficacia. Cuando, por ejemplo, los músculos de las extremidades inferiores se contraen, la sangre de las venas sube por las piernas y regresa al corazón. Gracias a la presión física completa que ejercen las medias de soporte, el abultamiento de las venas se reduce considerablemente.

Algunas personas creen que las medias de compresión no están en boga, aunque su mala reputación en el mundo de la moda ya no es merecida. Las medias de soporte vienen ahora en una variedad de estilos, colores y grados de compresión.

Sin embargo, al comprarlas, debe asegurarse que le queden bien. Usted puede medir sus piernas, o pídale a su proveedor de equipo médico que lo haga, y bajo la guía del cuadro que viene en la envoltura, cerciórese que el tamaño y ajuste sean los correctos. Las medias de compresión deben ser fuertes, pero no necesariamente ajustadas.

Tenga presente que usar medias de compresión, generalmente, es sólo el primer paso antes de pasar a otros tratamientos, que podría ser el caso de su amiga.

La alternativa quirúrgica convencional es la fleboextracción (stripping), procedimiento por el cual se extirpan partes de la vena safena (uno de los vasos sanguíneos principales que corre desde el tobillo hasta la ingle, y que comúnmente se agranda) y otras venas problemáticas. La extirpación de venas no afecta la circulación en la pierna porque las venas más profundas restantes pueden manejar el mayor volumen de sangre.

Las nuevas alternativas a la fleboextracción implican una recuperación más rápida, dejan poca o ninguna cicatriz, y permiten retomar las actividades cotidianas antes. En lugar de extirpar físicamente la vena, las cirugías de mínima invasión la cierran o eliminan mediante la inyección de sustancias químicas, calor u otros medios.

Una nueva alternativa que hemos usado con mucho éxito se llama tratamiento endovenoso por láser, que implica la introducción de un catéter por la vena safena hasta llegar a la rama venosa problemática. Luego, se destruye la vena mediante la aplicación de energía láser; en el caso de venas más pequeñas, se utiliza energía de radiofrecuencia. Este procedimiento se realiza como paciente ambulatorio, y la persona puede reiniciar sus actividades cotidianas en 24 a 48 horas.

Lo ideal, es decir, la mejor opción para cualquier condición médica es prevenirla en primer lugar. Aunque no hay manera de prevenir las várices, mejorar la circulación y el tono muscular puede disminuir el riesgo de desarrollarlas.

Las recomendaciones generales de hacer ejercicio y vigilar el peso son pertinentes en este caso. Por ejemplo, caminar es una buena manera de promover la circulación sanguínea en las piernas, y perder esas libras o kilos de más permite que sus venas no estén sometidas a presión innecesaria. Asimismo, es útil evitar los tacones altos y la ropa apretada en la cintura, ingles o piernas; tomar períodos cortos de descanso a diario para elevar las piernas por encima del nivel del corazón, evitar permanecer sentada o de pie durante períodos largos y no cruzar las piernas al sentarse.

— Dr. Albert G. Hakaim, Cirugía Vascular, Mayo Clinic Jacksonville, Florida, Estados Unidos

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