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Sudor nocturno

Dr. J. Taylor Hays Medicina Interna, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos
Estimada Mayo Clinic: Soy hombre y en varias ocasiones he tenido sudores nocturnos durante la noche misma, aunque son peores en las primeras horas de la mañana. ¿Pueden explicarme la posible causa de esto y cómo tratarlo?

Respuesta:

El sudor nocturno ocasional es algo común. La amplia mayoría de gente que tiene sudores nocturnos, sean hombres o mujeres, no presenta ninguna afección subyacente, ni siquiera cuando éstos ocurren varias veces por la noche.

El sudor nocturno normalmente se vincula a cambios normales de la temperatura corporal, llamados variación diurna. Esa variación significa que la persona presenta la temperatura corporal más baja en la mañana y la temperatura más alta en la noche. Los cambios normales de la temperatura corporal pueden desencadenar algo de sudoración.

Para tratar esos sudores nocturnos típicos, puede hacer lo mismo que haría al ingresar a una habitación muy caliente. Encienda un ventilador, abra la ventana, quítese un poco de ropa o, por la noche, retire algunas mantas de la cama.

Los sofocos y sudores nocturnos en algunas mujeres son síntomas comunes de menopausia. Cuando los ovarios producen menos estrógeno, el resultado es lo que médicos denominan inestabilidad vasomotora. Los vasos sanguíneos de la piel pueden dilatarse repentinamente, ocasionado rubor y sudoración; es decir, el típico sofoco. Las mujeres pueden en un instante sudar a chorros. Los sofocos son muy comunes durante el primer año o dos después de la menopausia, pero tienden a desaparecer con el tiempo. En algunos casos graves, pueden tratarse con terapia de estrógenos.

Los hombres, en cambio, no enfrentan ninguna experiencia similar con el envejecimiento. Si bien los niveles de testosterona disminuyen conforme un hombre envejece, en la mayoría eso no deriva en síntomas de tipo sofoco; sin embargo, hay excepciones, puesto que un nivel muy bajo de testosterona puede provocar sofocos. Por ejemplo, el sudor nocturno puede ser un efecto colateral del tratamiento de un cáncer de próstata con terapia hormonal, cuyo objetivo es la testosterona y disminuir su nivel.

En raros casos, el sudor nocturno puede ser síntoma de una enfermedad, la misma que puede variar desde algo menor a una afección muy grave. Si hace poco sufrió alguna infección de las vías respiratorias o tuvo fiebre, no es raro que presente sudoración nocturna. Por otro lado, los sudores nocturnos se han vinculado a reflujo ácido, problema relativamente común entre las personas adultas. Tomar un medicamento de venta libre, como el Prilosec (omeprazol) o el Zantac (ranitidina) antes de acostarse podría ser útil.

El sudor nocturno también puede ser síntoma de una enfermedad grave crónica, entre ellas, tuberculosis, infecciones bacterianas o micóticas, y algunos tipos de cáncer como el linfoma. Sin embargo y con toda posibilidad, una enfermedad grave no presentaría sudor nocturno como su único síntoma.

Si presenta fiebre, cambios en el apetito, pérdida de peso, hinchazón de los ganglios linfáticos, erupción en la piel u otro síntoma además del sudor nocturno, consulte con su médico. Si suda profusamente por la noche hasta precisar cambiar la ropa de cama, converse con su médico para descartar alguna afección subyacente.

Dr. J. Taylor Hays, Medicina Interna, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos

 

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