Avance hacia una vacuna para prevenir diarreas
Brinda protección contra un parásito
Microorganismo intestinal (Foto: CDC)
Investigadores argentinos desarrollaron una vacuna que brindaría protección contra una frecuente causa de diarreas. Se trata de una vacuna oral contra la giardiasis probada en un modelo animal. El siguiente paso es empezar los ensayos clínicos en humanos.
La girdasis es una de las principales causas de la diarrea. Es una enfermedad propia de países en desarrollo, donde está presente en el 20 al 30% de la población, aunque en la mayoría de los casos es asintomático. El parásito coloniza el interior del intestino y provoca mala absorción de nutrientes, diarrea, desnutrición y problemas de desarrollo si se hace crónico.
La giardia es un protozoario parásito que coloniza el intestino de virtualmente toda clase de vertebrados. Se han descripto varias especies de Giardia, entre ellas G. lamblia que solo es hallada en humanos y en la mayoría de los mamíferos, lo que potencia las posibilidades de transmisión zoonótica de la enfermedad.
El doctor Hugo Luján, investigador del Conicet y su grupo del Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), publicó este nuevo trabajo en la revista Nature Medicine.
“Giardia lamblia tiene la posibilidad de generar 200 proteínas de superficie diferentes, pero, a través de un mecanismo llamado ARN de interferencia, puede expresar una a la vez. De esta manera, el parásito puede ir variando sus disfraces para evitar que el sistema inmunitario lo reconozca”, explicó el doctor Luján.
Al destruir este mecanismo se logró que el parásito expresara todos sus disfraces al mismo tiempo y una vez que el organismo huésped se infecta con todas las proteínas de superficie, se vuelve resistente a ser infectado de nuevo. Es decir, se lograron anticuerpos para todos los disfraces de una sola vez.
Es la primera vez que la variación antigénica es bloqueada en un parásito y que esto se usa en un modelo animal para ver su potencial como vacuna", asegura el investigador. Lo que se encontró es que al inducir una fuerte respuesta inmune, no se degradan en el estómago y generan una respuesta inmune local en la mucosa del estómago y sistémica que puede medirse en sangre.
El resultado es una vacuna oral contra la giardiasis probada en un modelo animal.




