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Según un estudio de EE.UU.

Dejar de fumar, un hábito contagioso

Cuando una persona deja reduce las chances de que sus relaciones fumen

Cónyuges, amigos, parientes, compañeros de trabajo, conocidos… cuando una persona deja de fumar su decisión tiene un impacto positivo sobre las personas que la conocen y que también fuman. Un reciente estudio cuyas conclusiones publicó la revista The New England Journal of Medicine muestra que deja de fumar pareciera ser contagioso.


Algunos resultados del estudio:

* Cuando una persona casada deja de fumar reduce en un 67% las probabilidades de que su cónyuge siga fumando.

Cuando una persona deja de fumar reduce un 25% las chances de que sus hermanos y hermanas sigan con ese hábito.

Cuando un amigo deja de fumar reduce un 36% las probabilidades de que sus amigos sigan fumando.

En empresas pequeñas, cuando un empleado deja de fumar caen un 34% el consumo de tabaco de sus compañeros de trabajo.

La excepción a la regla son los vecinos, que no se ven afectados por el abandono del tabaquismo de uno de ellos.

“Interesantemente, la geografía parece no jugar un rol ya que el comportamiento en relación al tabaco se extiende a través del contacto entre personas que pueden vivir a miles de kilómetros de distancias –comentó el doctor Nicholas Christakis, investigador de la Escuela de Medicina de Harvard, Estados Unidos, y coautor del citado estudio–. En su lugar, la cercanía de la relación en la red social es la clave para la diseminación de hábitos en relación al tabaco.”

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, y se basó en el análisis de los datos registrados durante más de tres décadas (entre 1971 y 2003) por el Estudio Cardíaco de Framingham, que involucró a 12.067 personas. Christakis y su colega James Fowler, de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos, analizaron los cambios registrados en los comportamientos de estas personas en relación con el consumo de tabaco.

“Aunque el tabaquismo ha declinado significativamente en los últimos 20 años, sigue siendo la principal causa prevenible de muerte –declaró el doctor Richard J. Hodes, director del NIA–. Este estudio nos dice que las relaciones sociales tienen un impacto crítico en los comportamientos y las decisiones sobre la salud, y que las personas están fuertemente influenciadas por aquellos que se encuentran en su esfera social.”

Por su parte, Richard  Suzman, director de la División de Investigación Comportamental y Social del  NIA, declaró: “Este estudio tienen un mensaje sobre salud pública esencial: que nadie es una isla, y que nuestra salud está parcialmente determinada por nuestras redes sociales y aquellos que nos rodean.”

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