Educación, clave para controlar la hipertensión
Controlarla reduce un 40% el riesgo de ACVEl control de la presión arterial en las personas con hipertensión reduce un 40% los eventos cerebrovasculares (ACV) y en un 20% los eventos coronarios. Sin embargo, señaló el doctor Alberto Villamil, jefe de Hipertensión Arterial del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), "de acuerdo con datos recientemente recabados por el Consejo Argentino de Hipertensión Arterial de la Sociedad Argentina de Cardiología sólo el 17% de los hipertensos logra un buen control de la presión arterial (valores promedio menores a 14/9 en forma sostenida)".
Villamil agregó: "Sin embargo, nuestros datos en el ICBA muestran si el paciente recibe la educación adecuada, sigue una dieta, un plan de ejercicio y toma la medicación regularmente, estamos controlando adecuadamente a más del 50% de los hipertensos”.
La hipertensión arterial es una de las enfermedades más comunes del ser humano, y de hecho, uno de cada cuatro adultos padece de alguna forma de hipertensión. Esta enfermedad no presenta ningún síntoma por lo cual sólo el control periódico de presión arterial permite detectarla tempranamente.
La hipertensión arterial daña las arterias de todo el organismo, pero especialmente del cerebro, el corazón, el riñón y la retina. Por ello, sus efectos a largo plazo son el accidente cerebrovascular, el infarto, la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal y la pérdida de la visión. Otros efectos menos conocidos que derivan de la misma, son la obstrucción de la circulación en las piernas y la impotencia sexual en varones.
Es particularmente más perjudicial en sujetos que presentan otros factores de riesgo como diabetes, colesterol elevado, obesidad o tabaquismo. En ellos, la posibilidad de un evento cardiovascular se multiplica por 2, 3 o 4 veces. También tienen mayor riesgo de desarrollar hipertensión y padecer complicaciones las mujeres, luego de la menopausia.
El ejercicio físico sostenido en el tiempo y la reducción del sobrepeso han demostrado un claro efecto reductor de la presión arterial. Muchos pacientes adicionalmente deben ser tratados con alguna medicación, la cual debe ser evaluada por el médico de cabecera. La medicación actual es efectiva y segura; la mayoría de los pacientes puede “normalizar” su presión arterial sin presentar efectos colaterales, siempre y cuando mantenga un adecuado control periódico con su médico.




