El estrés y la ansiedad aumentan el riesgo de acidez estomacal
Este cuadro afecta a una de cada cinco personasUna de cada cada cinco personas experimenta algún episodio de acidez y reflujo a lo largo del año, según estadísticas del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. En muchos de casos, el estrés y la ansiedad colaboran con la aparición de este cuadro que se caracteriza por la sensación de ardor a lo largo del pecho hasta la garganta, y que es causado por el reflujo del contenido gástrico hacia el esófago.
"Lo que vemos en forma frecuente es que cuando una persona está afectada emocionalmente por un cuadro de estrés, ansiedad o depresión bajan los umbrales sensitivos y percibe más claramente los síntomas", explicó el gastroenterólogo Roberto Retta, a cargo de la Unidad de Motilidad del hospital San Martín de La Plata. "A más angustia más síntomas y, a su vez, más preocupación y mayor malestar porque la persona está más pendiente de todo lo que siente."
La enfermedad acido-péptica genera lesión por la acción de dos sustancias que se secretan normalmente en el estómago: el ácido clorhídrico y la pepsina, una enzima que inicia la digestión de las proteínas. Si bien el ácido clorhídrico es tan fuerte como el muriático, "el recubrimiento del estómago está preparado para tolerarlo, y el problema se genera cuando hay un desbalance entre estas sustancias", explicó el doctor Retta.
Es frecuente que ese ácido presente en el estómago ascienda hasta el esófago que, si bien está preparado para tolerarlo, lo hace hasta cierto límite. Cuando hay más de lo esperable las personas suelen sufrir de esofagitis, que es una inflamación que se manifiesta con una sensación de ardor y calor que asciende desde el estómago a la garganta.
Para combatir o prevenir la acidez, lo primero que hay que descartar es el café, el alcohol y el tabaco. Por otra parte, resulta clave mantener un peso normal, evitar intervalos muy prolongados entre comidas y alimentos de escaso valor calórico. Analgésicos y antiinflamatorios como la aspirina y el ibuprofeno también suelen generar acidez, "no obstante, es posible apelar al paracetamol que no resulta tan agresivo para la mucosa gástrica", recomendó Retta.




