Estrés de fin de año, causa de múltiples trastornos
Opinan expertos de la Red de Salud Mental de la Provincia de Buenos AiresLlega fin de año y la acumulación de situaciones estresantes que cada persona ha debido resolver a lo largo del año hace que los sujetos se vuelvan más propensos al estrés, situación que según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) representa la causa del 4,6% de todas las consultas médicas. Dolores de espalda, contracturas, cefaleas y molestias gastrointestinales son algunas de las manifestaciones del estrés de fin de año.
El estrés no es otra cosa que la respuesta que una persona elabora ante situaciones de presión o exigencia, ya sea física o psíquica. Sin embargo, “cuando esa presión supera el umbral de tolerancia del sujeto deriva en distrés, que implica una demanda excesiva para la persona”, explicó Andrea Homene, psicóloga del hospital Paroissien de La Matanza y miembro de la Red Provincial de Salud Mental en Incidente Crítico (Prosamic).
“Lo característico de este mal es que las contingencias que en otro momento del año resolvimos sin mayores sobresaltos ahora se nos hace cuesta arriba, por lo tanto, es común que las personas vivencien un estado de mayor ansiedad, irritabilidad e insomnio que se plasma en el trabajo y en las relaciones afectivas”, agregóHomene.
En el ámbito laboral es frecuente que quienes se encuentran con un elevado nivel de estrés tengan dificultades para concentrarse en las actividades, ya que se ve disminuída su la capacidad para resolver problemas. “Cuando se llega a este estado con angustia, mareos, agotamiento y otros síntomas físicos lo aconsejable es hacer una consulta al clínico y a los especialistas en salud mental para poder bajar los decibeles y llegar con más reservas a las fiestas y a las vacaciones”, recomendó la psicóloga.
"Si al agotamiento laboral se le suma la tensión que suelen generar las fiestas de fin de año y la organización de las vacaciones, el cuadro puede requerir especial atención profesional, sobre todo en personas que han sufrido demasiadas situaciones estresantes durante el año”, señaló Homene.
Por otra parte, Navidad y Año Nuevo suele ser para mucha gente, “un momento del año signado por la nostalgia en el que se tornan más patentes las ausencias, el paso del tiempo y los recuerdos idealizados de lo que eran las fiestas”, concluyó Homene.
Para sobrellevar las últimas semanas del año sin perder la cordura lo ideal sería que el ámbito laboral ofrezca, además de estabilidad y un salario adecuado, un equipo de trabajo lo más armónico posible, la infraestructura y el confort necesario para llevar adelante las tareas y “contar con autoridades o jefes que sepan rescatar y hacer explícito lo positivo de cada trabajador, porque si sólo no señalan los defectos la sensación de no dar más se acentúa”, agregó Homene.




