Los dolores abdominales pueden deberse a problemas inflamatorios
En esos casos, los medicamentos antiacidos no ofrecen respuesta algunaJACKSONVILLE, Estados Unidos.- Una de cada cuatro personas en los países occidentales ha experimentado dolor o malestares en la parte superior del abdomen, y habitualmente los médicos no tienen nada que ofrecer más que antiácidos, los cuales habitualmente no funcionan.
En un nuevo estudio, los investigadores han encontrado evidencia de que una cantidad anormal de células inflamatorias están presentes en la parte superior del intestino de los individuos afectados, lo cual sugiere una nueva forma para entender esta queja común.
Los científicos desconocen por qué las células inflamatorias están presentes en una región particular del intestino delgado y el duodeno que conecta con el estómago, pero la teoría de ellos es que esto podría ser resultado de una reacción alérgica a ciertos alimentos.
“Creo que la intolerancia a los alimentos puede conducir a anormalidades motoras y sensoriales que son percibidas como dolor y malestar”, explica Nicholas J. Talley, director de Medicina Interna de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida. “Pero aún no tenemos evidencia de que definitivamente éste sea el caso”.
El estudio, publicado en la revista especializada Gastroenterología Clínica y Hepatología, y realizado por investigadores de Estados Unidos, Suecia, Inglaterra y Australia, también apunta a métodos innovadores para tratar esta condición y eliminar el malestar.
Para realizar el estudio, los investigadores en Suecia ofrecieron exámenes de endoscopía a 51 participantes suecos quienes se habían quejado de dispepsia no ulcerosa, así como a 49 participantes seleccionados al azar quienes no tenían dolor. La dispepsia es un dolor crónico o recurrente o una sensación de saciedad abdominal después de comer o nauseas y la forma no ulcerosa significa que no hay ninguna anormalidad estructural como una úlcera.
Por razones que no están claras, la sensación de acidez estomacal está presente en algunos de estos pacientes, pero la terapia para suprimir la acidez no funciona en dos tercios de los pacientes que se sometieron a ésta. Por otro lado, los pacientes examinados no tenían infecciones, enfermedad celíaca (una reacción auto inmune a la proteína del gluten) o cáncer.
Durante el procedimiento de la endoscopía, los médicos removieron tejido para biopsia de varios lugares del intestino delgado de los pacientes, y las muestras fueron examinadas por patólogos que no sabían a quién pertenecían.
Los investigadores encontraron significativamente más células eosinófilas en personas con dispepsia no ulcerosa, en comparación al grupo de control, pero estas células fueron encontradas sólo en el duodeno, lugar del intestino donde se da la mayor parte del proceso químico de la digestión. Los eosinófilos son glóbulos blancos, que son parte del sistema inmune, los cuales combaten los parásitos.
Los investigadores no pueden afirmar si la esoinofilia duodenal es la causa del dolor o un efecto de otro factor que está causando el desorden, aunque el doctor Talley dice: “una conexión espontánea continua siendo nuestra hipótesis”.
“La presencia de estas células han sido pasadas por alto porque nadie ha usado un método de cuantificación riguroso antes, y porque los exámenes de biopsia del duodeno no son rutinarios”, comentam, y agrega: “Estamos absolutamente cautivados por lo que hemos descubierto, porque probablemente representa una nueva enfermedad, una que puede ser diagnosticada y manejada”.




