Moderno sistema de imágenes mejora las cirugías de columna
Reduce el riesgo de lesiones posteriores a la intervenciónJACKSONVILLE, Florida, Estados Unidos.– De acuerdo a neurocirujanos de la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida, utilizar un sistema guiado por imagen tridimensional para ayudar a colocar tornillos en la columna de pacientes permite una cirugía segura y más exacta, con una disminución en el número de tornillos mal colocados y lesiones posteriores al procedimiento que se observan en las operaciones tradicionales.
En la edición online del 9 de diciembre de la revista Journal of Neurosurgery: Spine, los médicos de la Clínica Mayo de Jacksonville publicaron el mayor estudio hecho hasta ahora usando tecnología de imagen tridimensional guiada para situar tornillos en la columna para procedimientos de ensamblaje espinal. Los tornillos son utilizados para estabilizar la columna en pacientes que sufren de problemas en los discos o nervios comprimidos.
La tecnología utiliza una cámara especial en un computador que emplea luz infrarroja para rastrear un instrumento quirúrgico en el espacio tridimensional. El cirujano coloca el instrumento en la columna del paciente y navega por ella usando el computador. El instrumento quirúrgico es usado para determinar el mejor punto de ingreso y la trayectoria para cada tornillo. Un destornillador guiado por imagen se usa para instalar los tornillos.
“Esta técnica nos permite obtener la mejor vista posible de la vértebra mientras operamos”, explica el doctor Nottmeier, el principal investigador del estudio.
En la mayoría de las otras instituciones, los tornillos pediculares son instalados usando una técnica de manos libres o por fluoroscopia, que utiliza rayos X para capturar una imagen de una dimensión del proceso de implantación de tornillos en una pantalla. No sólo la imagen es menos detallada, sino que pacientes y equipo en la sala de operación pueden exponerse a la radiación por lo que deben usar trajes de plomo para protegerse, explica el doctor Nottmeier.
A casi todos los pacientes en este estudio se les tomó una tomografía computarizada a continuación de la cirugía, de modo que un radiólogo pudiera determinar de forma independiente que tan bien fueron puestos los tornillos.
Resultados del estudio
Específicamente, después de implantar 1.084 tornillos pediculares en 220 pacientes, los cirujanos lograron un grado de lesión nerviosa menor a un 1%. Además, menos del 1% de los tornillos en el estudio fueron considerados como mal puestos. Esto comparado con un grado reportado de lesiones nerviosas de más de un 8% y un porcentaje sobre el 55% de tornillos mal puestos, utilizando la tecnología tradicional.
Del mismo modo, se pudo comprobar que la cantidad de reoperaciones para remover los tornillos mal puestos, que en otros estudios se eleva hasta el 6,5%, se ve disminuida a menos de 0,5% de todos los pacientes que participaron en el estudio de la Clínica Mayo, según los investigadores.
Basado en el éxito de la técnica, el sistema de imagen guiada es ahora utilizado en todas las cirugías de tornillos para la columna en la sede de la Clínica Mayo en Florida.
“Utilizar la tecnología de imagen tridimensional guiada para instalar los tornillos nos ha significado obtener un mejor resultado para nuestros pacientes”, dice el neurocirujano de la Clínica Mayo Eric Nottmeier. “Sumado a la disminución de lesiones nerviosas, esta tecnología nos permite emplazar tornillos más grandes en la columna, lo que también puede aumentar el grado de éxito de la operación”.
“Toda persona tiene una columna única de alguna manera”, dice Nottmeier, “y variaciones inesperadas en la forma y densidad de los huesos puede hacer la implantación de tornillos más desafiante, especialmente en pacientes que han sido operados antes en su columna”. Casi la mitad de los pacientes en el estudio habían sido operados en la columna con anterioridad.
En este estudio fueron utilizados dos sistemas de imagen guiada diferentes: el “Stealth Treon”, fabricado por Medtronic de Littleton, Massachusetts, y el “BrainLAB Vector Vision”, de BrainLAB de Westchester, Illinois. Nottmeier es un consultor contratado por BrainLAB; pero ese estudio fue realizado en forma independiente y no tuvo financiación de ninguna compañía.
Los coautores del estudio incluyen a Phillip M. Young, del Departamento de Radiología de la Clínica Mayo de Florida, y Will Seemer, del Departamento de Química de la Universidad del Norte de Florida en Jacksonville.




