La crioablación
Nueva técnica para tratar la fibrilación auricular
Es la causa más frecuente de arritmias
JACKSONVILLE, Florida.- La fibrilación auricular es la arritmia cardiaca más común que se da en los hispanos, las mujeres y los afroamericanos. Puede aumentar las posibilidades de accidente cerebrovascular (ACV), además de agregar riesgos particulares para las personas que tienen diabetes o hipertensión. Se estima que afecta a más de 3 millones de personas en los Estados Unidos.
La fibrilación auricular puede causar latidos del corazón rápidos y caóticos en personas cuya aurícula, o las cámaras altas del corazón, reciben corriente eléctrica irregular sin razón aparente. La tecnología más avanzada y segura -hoy en día disponible- para tratar esta patología es la crioablación, técnica que usa un balón congelado, y que ya es utilizada en la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida.
La crioablación es una técnica de ablación mínimamente invasiva que usa refrigeración en vez de calor para crear un círculo de lesiones alrededor del interior de la vena pulmonar, donde se conecta con el atrio del corazón izquierdo, para bloquear los impulsos irregulares que causan la fibrilación auricular. Un balón desinflado es introducido a través de un catéter y luego es inflado y congelado en el área de tratamiento.
“La nueva técnica reduce el tiempo del procedimiento comparado a la ablación por calor y probablemente reduce el riesgo de infarto porque nos quedamos menos tiempo en el aurículo izquierdo”, afirma el doctor Fred Kusumoto, cardiólogo especializado en electrofisiología de la Clínica Mayo de Jacksonville.
“El procedimiento puede ser usado en pacientes que ya no se benefician de la terapia con medicamentos para controlar la taquicardia. Los mejores medicamentos disponibles son sólo efectivos en un 50% de los casos”, agrega el doctor Kusumoto, por lo que esto es una alternativa viable.
“Esperamos que a la larga la crioablación sea un procedimiento que pueda restaurar los latidos normales del corazón con menores riesgos y complicaciones”, concluye el especialista.
A través de un estudio clínico que involucró a 245 pacientes, el 69.9% se encontró libres de fibrilación auricular con la nueva técnica, comparada al 7.3% de los pacientes tratados sólo con medicación. Las instituciones donde se llevó a cabo dicho estudio fueron las sedes de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, y Jacksonville, Florida, y en otros 25 centros alrededor de los Estados Unidos. En diciembre de 2010, la Food and Drug Administration (FDA por sus siglas en inglés) otorgó su aprobación. La Clínica Mayo de Rochester fue la primera institución en comenzar a ofrecer el procedimiento.
La crioablación es una técnica de ablación mínimamente invasiva que usa refrigeración en vez de calor para crear un círculo de lesiones alrededor del interior de la vena pulmonar, donde se conecta con el atrio del corazón izquierdo, para bloquear los impulsos irregulares que causan la fibrilación auricular. Un balón desinflado es introducido a través de un catéter y luego es inflado y congelado en el área de tratamiento.
“La nueva técnica reduce el tiempo del procedimiento comparado a la ablación por calor y probablemente reduce el riesgo de infarto porque nos quedamos menos tiempo en el aurículo izquierdo”, afirma el doctor Fred Kusumoto, cardiólogo especializado en electrofisiología de la Clínica Mayo de Jacksonville.
“El procedimiento puede ser usado en pacientes que ya no se benefician de la terapia con medicamentos para controlar la taquicardia. Los mejores medicamentos disponibles son sólo efectivos en un 50% de los casos”, agrega el doctor Kusumoto, por lo que esto es una alternativa viable.
“Esperamos que a la larga la crioablación sea un procedimiento que pueda restaurar los latidos normales del corazón con menores riesgos y complicaciones”, concluye el especialista.
A través de un estudio clínico que involucró a 245 pacientes, el 69.9% se encontró libres de fibrilación auricular con la nueva técnica, comparada al 7.3% de los pacientes tratados sólo con medicación. Las instituciones donde se llevó a cabo dicho estudio fueron las sedes de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, y Jacksonville, Florida, y en otros 25 centros alrededor de los Estados Unidos. En diciembre de 2010, la Food and Drug Administration (FDA por sus siglas en inglés) otorgó su aprobación. La Clínica Mayo de Rochester fue la primera institución en comenzar a ofrecer el procedimiento.




