Objetos pequeños, un peligro para los chicos de 1 a 3 años
El 25% de las endoscopias en niños se realizan por la sospecha de su ingesta
Medalla tragada por un niño (Foto:M.SaludBsAs)
La aspiración o ingesta de objetos pequeños -como monedas, medallas, agujas, pilas y fragmentos de juguetes- es una de las principales causas de muerte por asfixia en menores de 3 años. En la Unidad Central de Endoscopía del hospital provincial Sor María Ludovica, de La Plata, el 25% de las 500 endoscopías que se realizan cada año se ejecutan bajo la sospecha de que el niño ingirió o aspiró un cuerpo extraño.
“Lo más peligroso es la ingesta de las llamadas pilas botón, las que se usan para relojes, porque por su composición son capaces de perforar el tabique nasal o los órganos digestivos en pocas horas”, dijo la doctora Graciela González Francos, de la Asociación Argentina de Otorrinolaringología y Fonoaudiología Pediátrica, que enfatizó que esto constituye una verdadera emergencia que requiere atención médica inmediata.
Para prevenir estos peligrosos accidentes, establecimientos pediátricos del Ministerio de Salud ed la Provincia de Buenos Aires adhirieron al proyecto Sufy Safe, que busca establecer un registro de estos casos, recopilar datos sobre asfixia en todos los países, elaborar estadísticas, proporcionar un perfil de riesgo para cada producto y tomar medidas de prevención.
Darío Fajre, jefe de la Unidad de Endoscopía del Ludovica, advirtió que el pico de casos se da en niños de entre 1 y 3 años, etapa en la que se llevan todo a la boca y no son concientes del peligro. Por eso, los especialistas recomiendan a los padres evitar dejarles objetos pequeños a su alcance, píldoras, bijouterie o alhajas y no ofrecerles productos comestibles como maníes, caramelos duros o semillitas de girasol sino han superado el tercer año de vida.
Los expertos señalaron también que los elementos extraños que se aspiran o tragan pueden quedar alojados en algún sector del aparato respiratorio o digestivo y permanecer allí largo tiempo, lo que puede provocar secuelas irreversibles, por ejemplo en el pulmón. Más habitual de lo que se cree, estos cuadros reciben el nombre de Síndrome del Cuerpo Extraño Olvidado.
“Hay que prestar atención cuando un chico presenta broncoespasmos o neumonías recurrentes porque pueden ser producto de la aspiración de un cuerpo extraño”, agregó González Franco.




