Presentaron en Naciones Unidas el modelo argentino para la producción de vacuna antigripal
Sigman, de Insud, fue el único orador argentino
Sigman en Naciones Unidas (Foto: Insud)
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, según sus siglas en inglés), realizada días atrás en el Palacio de las Naciones, en Ginebra, el doctor Hugo Sigman, CEO del Grupo Insud, contó detalles del modelo innovador para la producción de vacunas que posicionará a la Argentina entre las diez naciones del mundo que poseen esa tecnología.
Allí, Sigman –el único orador invitado desde el sector privado y de la región latinoamericana- presentó la experiencia de Sinergium Biotech, el consorcio privado para la producción de vacunas, formado por las empresas nacionales Elea y Biogénesis-Bagó en asociación con la filial argentina de la compañía suiza Novartis.
El proyecto, según explicó, incluye la transferencia de tecnología para la producción de vacunas antigripales por parte de Novartis, al tiempo que el Estado se compromete a comprar las vacunas al consorcio por un lapso de diez años al precio internacional más competitivo, mientras “Sinergium Biotech realiza una inversión para la construcción de una nueva planta que incluirá provisión de tecnología y capacitación científica hasta ahora no disponible en el país”.
Con una inversión de U$S 60 millones, este consorcio construye en Garín, provincia de Buenos Aires, una planta única en la región, con capacidad de producir 20 millones de dosis de vacunas al año, bajo normas de bioseguridad internacionales y estándares de Buenas Prácticas de Manufactura, compatibles con los requerimientos de las agencias regulatorias norteamericana (FDA) y europea (EMEA). La planta –que ya se encuentra en construcción- realizará la instalación y puesta en funcionamiento de manera escalonada y a fines de 2014 completará su capacidad operativa.
“El modelo de Sinergium Biotech de integración para la producción de vacunas y productos biofarmacéuticos implica la transferencia de tecnología, con un potencial de exportación y la creación de 320 puestos de trabajo”, explicó Sigman. Por el contrario, en el modelo convencional de licenciamiento de medicamentos, que vincula a laboratorios nacionales y transnacionales, no se produce transferencia de tecnología, no hay un incremento en la capacidad de exportación del país y no se crean puestos de trabajo calificado.




