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Congreso sobre Alzheimer

Una dieta que ayuda a preservar la memoria

Permite mantener un buen funcionamiento cognitivo

Una dieta similar a la que deben seguir las personas que padecen hipertensión arterial pueden ayudar a preservar nuestra memoria y habilidades de pensamiento a medida que envejecemos. Eso es lo que sugiere un estudio presentado en la Conferencia Internacional sobre la Enfermedad de Alzheimer que se realizó en Viena, Austria.


La presión arterial alta se considera un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer y la demencia. Por ello las nuevas investigaciones recomiendan una dietas balanceada para regularizar la hipertensión y evitar el deterioro cognitivo.

En 1995, la profesora Heidi Wengreen de la Utah State University, de Estados Unidos, junto con otros científicos iniciaron una investigación de 3.831 participantes de 65 años de edad o más. Se les administraron cuestionarios sobre la frecuencia y forma de alimentación como así también evaluaciones cognitivas.

El rango de adhesión a la dietas destinadas a controlar la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension o DASH) fue definido sobre la base de los niveles de consumo de nueve grupos alimenticios: frutas, hortalizas, frutos secos / legumbres, granos enteros, lácteos bajos en grasa, sodio, dulces, carne roja, y el pescado. Luego, los participantes fueron clasificados en cinco grupos según ésta definición.

Los investigadores descubrieron que las puntuaciones más altas obtenidas a partir de la adhesión a las DASH se asociaban con la puntuación más alta en el funcionamiento cognitivo, tanto al inicio del estudio como a lo largo del tiempo. Los resultados sugieren que la inclusión de granos enteros, verduras, lácteos bajos en grasa y los frutos secos en la dieta puede ofrecer beneficios para la cognición.

"Con el avance de investigaciones como ésta va cobrando importancia la prevención de las patologías degenerativas como el Alzheimer u otras demencias, que son consideraras epidemias en la actualidad. Estudios como éste demuestran que a través de pequeños cambios en el estilo de vida reducimos el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo”, comentó el doctor Daniel Martínez, coordinador de la clínica de demencias del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco).

 

 

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