Experiencia de la Clínica Mayo
Desviador de flujo (Imagen: Clínica Mayo)
Una nueva técnica para tratar aneurismas
Es el desviador de flujo, que se emplea para casos difíciles
Desviador de flujo (Imagen: Clínica Mayo)
JACKSONVILLE, Florida.- El desviador de flujo es una nueva técnica recomendada para personas con aneurismas cerebrales difíciles de tratar. La misma reduce la recurrencia de aneurismas, comparado a otros procedimientos endovasculares, y reduce el periodo de recuperación porque el equipo es implantado a través de una vena en la ingle, eliminando la necesidad de cirugía abierta.
“El desviador de flujo tiene una malla ajustada que cubre alrededor del 35% del aneurisma, y sólo la presencia de éste cambia el flujo alrededor del aneurisma y ayuda a ésta a conectarse a sí mismo”, explica el doctor Ricardo Hanel, neurocirujano en la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida.Los resultados a largo plazo son prometedores. “Seis meses después, las imágenes muestran que el aneurisma ha desaparecido completamente”, agrega.
Por su parte, el doctor Giuseppe Lanzino, neurocirujano en la Clínica Mayo de Rochester, afirma que: “El nuevo procedimiento es efectivo y seguro para pacientes con aneurismas en la arteria carótida interna. También es efectivo para pacientes cuyos aneurismas son grandes o tienen un cuello ancho en la base del aneurisma, y ayuda a pacientes que han sido tratados con otros procedimientos como espirales y ahora los espirales están fallando y el aneurisma se puede formar nuevamente. Por lo que ayuda a las personas con aneurismas complejos o tratamientos anteriores que fallaron”.
“La primera generación de equipos desviadores de flujo se han usado por cinco años alrededor del mundo”, explica Lanzino. “En la Clínica Mayo se han usado por dos años y todavía estamos construyendo evidencia en sus resultados a largo plazo”.
El especialista agrega que para que los pacientes consideren opciones, es importante entender que la nueva tecnología es un paso adelante, pero que no es sólo el único factor. “Los doctores y pacientes deben tener un buen entendimiento de lo que una reparación de aneurisma puede o no puede hacer. La experiencia y la selección cuidadosa del procedimiento correcto para cada paciente son factores muy importantes. El factor humano es tan relevante como el factor tecnológico. La competencia y buen juicio de un equipo son muy importantes al ofrecer la mejor opción para cada persona”, concluye Lanzino.
Por su parte, el doctor Giuseppe Lanzino, neurocirujano en la Clínica Mayo de Rochester, afirma que: “El nuevo procedimiento es efectivo y seguro para pacientes con aneurismas en la arteria carótida interna. También es efectivo para pacientes cuyos aneurismas son grandes o tienen un cuello ancho en la base del aneurisma, y ayuda a pacientes que han sido tratados con otros procedimientos como espirales y ahora los espirales están fallando y el aneurisma se puede formar nuevamente. Por lo que ayuda a las personas con aneurismas complejos o tratamientos anteriores que fallaron”.
“La primera generación de equipos desviadores de flujo se han usado por cinco años alrededor del mundo”, explica Lanzino. “En la Clínica Mayo se han usado por dos años y todavía estamos construyendo evidencia en sus resultados a largo plazo”.
El especialista agrega que para que los pacientes consideren opciones, es importante entender que la nueva tecnología es un paso adelante, pero que no es sólo el único factor. “Los doctores y pacientes deben tener un buen entendimiento de lo que una reparación de aneurisma puede o no puede hacer. La experiencia y la selección cuidadosa del procedimiento correcto para cada paciente son factores muy importantes. El factor humano es tan relevante como el factor tecnológico. La competencia y buen juicio de un equipo son muy importantes al ofrecer la mejor opción para cada persona”, concluye Lanzino.




