Usan esferas radioactivas para tratar el cáncer de hígado
En casos en que los tumores se encuentran diseminadosJACKSONVILLE, Estados Unidos.- En un 71% de los pacientes testeados a los que se les colocó pequeñas esferas radioactivas directamente en el hígado a través de su suministro sanguíneo, se les detuvo el crecimiento de los tumores que se habían extendido a este órgano; así lo demostró un pequeño estudio clínico realizado por investigadores de la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida, Estados Unidos.
Los especialistas a cargo de la investigación manifestaron que esta técnica aparentemente ofrece una opción de tratamiento a pacientes que han desarrollado múltiples tumores en su hígado producto de la metástasis del cáncer. “La mayoría de estos pacientes no tienen otra opción efectiva de tratamiento, porque la cirugía no es una opción si es que tienen múltiples tumores en su hígado -dice la doctora Laura Vallow, investigadora líder del estudio-. Pero con esta radioterapia, los pacientes que respondieron no desarrollaron ningún tumor nuevo y creemos que esto es muy alentador.”
La especialista dice que su reporte es uno de los primeros en resumir una experiencia clínica inicial con esta terapia, conocida como micro esferas “SIR-Spheres microspheres”, que fue aprobada para su uso por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, en el 2002. “Estamos tratando de determinar las situaciones clínicas en las que es mejor usar estas micro esferas”, dice Vallow.
La doctora Vallow presentó los resultados del estudio en la reunión anual de la Sociedad Americana de Radiación Terapéutica y Oncología.
Como funciona esta terapia
La terapia usa millones de diminutas cuentas de polímero (cada una de alrededor de un tercio de diámetro de un cabello humano) que contienen el elemento radioactivo yttrium-90.
Un radiólogo intervencionista usa un catéter para introducir las micro esferas directamente en la arteria hepática, que provee toda la sangre al hígado. Ahí las cuentas distribuyen radiación a los tumores por 11 días aproximadamente.
En este estudio, financiado por la Clínica Mayo, fueron analizados los datos de los procedimientos -realizados a 20 pacientes en la Clínica Mayo de Jacksonville- utilizando micro esferas. En el 75% de los casos el hígado completo se sometió a tratamiento, y en el 25% restante el objetivo fue el lóbulo izquierdo o derecho. Cuatro semanas después del tratamiento, los investigadores usaron exámenes de tomografía computarizada para establecer la respuesta de los tumores y encontraron que en el 71% los tumores disminuyeron de tamaño.
“Los tumores eran más pequeños o menos activos con menor absorción de contraste en las tomografías de seguimiento”, manifiesta la doctora Vallow.
La mayoría de los pacientes tuvo efectos secundarios mínimos con el tratamiento. El cáncer progresó en dos pacientes, muriéndose a los tres meses. Pero para los pacientes que respondieron, al final de un período de seguimiento de 10 meses, no se detectaron nuevos tumores, explica Vallow. “Las pruebas de funcionamiento del hígado en los pacientes que respondieron fueron normales o se estabilizaron”.
Los investigadores manifestaron que el tratamiento funciona mejor en los pacientes que tienen buen flujo sanguíneo hacia sus tumores. “Más evaluaciones con un período de seguimiento más largo ayudará a clarificar el beneficio de este nuevo tratamiento”, dice la doctora Vallow.




