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Prueban su efectividad en altas dosis

Vitamina C: ¿una futura arma contra el cáncer?

Un estudio en ratas observó una reducción del 50% en tumores

Inyecciones de dosis elevadas de vitamina C han mostrado ser capaces de reducir en cerca del 50% el tamaño y el crecimiento de tumores de cerebro, ovario y páncreas. Estos estudios realizados en ratones, cuyas conclusiones publica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, fueron financiados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos.


El interés por el uso de la vitamina C como agente antitumoral surgió hace tres décadas, cuando una serie de estudios sugirió ese posible uso. Sin embargo, estudios realizados en 1979 y 1985 no reportaron los beneficios esperados. Un obstáculo al uso de vitamina C como antitumoral es que el cuerpo regula naturalmente su presencia en el organismo cuando ésta es ingerida por vía oral.

"Cuando uno come alimentos que contienen más de 200 miligramos de vitamina C al día (por ejemplo, dos naranjas o una porción de brócoli), el organismo evita que los niveles en sangre de vitamina C excedan cierto nivel", explicó el doctor Mark Levine, principal autor del estudio.

Para saltear este obstáculo fisiológico, los investigadores inyectaron la vitamina C directamente en las venas de los ratones con tumores de cerebro, ovario o páncreas. De esa forma, lograron que los niveles en sangre de vitamina C sean mucho mayores a los que se pueden obtener ingiriendo alimentos con esa vitamina. "A esas dosis elevadas inyectadas, esperábamos observar una actividad que fuera útil en el tratamiento del cáncer", declaró Levine.

En el caso de los tumores de cerebro (gliomas), por ejemplo, se observó una reducción de entre el 41 y el 53% en el tamaño y en el crecimiento del tumor. Además, en el 30% los ratones que no recibieron las inyecciones de vitamina C el tumor se diseminó a otros órganos, lo que no ocurrió en ninguno de los ratones tratados con vitamina C.

"Estos estudios preclínicos [previos a su estudio en seres humanos] proveen la primera base firme para avanzar hacia el uso de la vitamina C en el tratamiento del cáncer en humanos", dijo Levine.

La vitamina C juega un rol fundamental en la salud, y su carencia puede dar lugar a enfermar o, en casos extremos, morir. Si bien se le conocen propiedades antioxidantes, en este caso los investigadores creen que su poder antitumoral deriva de que, en altas dosis, tienen un efecto contrario: produce radicales libres y peróxido de hidrógeno, lo que según los investigadores mataría a las células tumorales.

En el estudio, no se observaron efectos dañinos sobre las células sanas de los animales que participaron del experimento.

 

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